Empate, Apuesta no Válida

Este tipo de apuestas es ideal para cuando el resultado es algo incierto y el apostador cree que si no se da el marcador que cree, terminará en empate. En este caso, este tipo de apuesta es segura, ya que en el caso de que el partido termine en empate, el dinero de la apuesta se devuelve al jugador.

Si no ganas, al menos puedes recuperar tu apuesta.

Te explicamos. Este tipo de apuesta requiere sí o sí un ganador en el partido, es decir, en un partido de Cobresal vs. Audax Italiano, debe ganar Cobresal o Audax Italiano. Si hay un empate como resultado final del partido, el valor de la apuesta se devuelve en su totalidad, ya que en este tipo de apuesta se exige que haya un vencedor.

Un ejemplo más práctico: En un partido de Chile contra Perú jugamos el empate, apuesta no válida. Si creemos que Chile será el vencedor y Chile gana, la apuesta está ganada con la cuota que paga la opción de Chile. Si Perú gana el partido, la apuesta está perdida. Si el partido resulta empatado, la casa de apuestas nos devolverá lo invertido.

Una buena opción para partidos difíciles.

Cuando los equipos de fútbol están a un nivel similar, pero aun así hay un favorito entre los dos equipos, este tipo de apuesta resulta interesante, ya que nos entrega un 66% de opciones de al menos, recuperar la inversión de la apuesta.

Este tipo de apuestas lo recomendamos cuando las cuotas de local y visita están con cuotas similares, ya que estos partidos muchas veces terminan en empate. Si no le acertamos a ganador, al menos nos queda la chance de recuperar lo invertido en la apuesta… nada mal después de todo.